sábado, 24 de abril de 2010

¡QUÉ DESPROPÓSITO!


Carlos aguilar
La que está liando el lumbrera que diseña la carrera de Daniel Luque, es de premio. Primero, le mete en una encerrona en Madrid totalmente irresponsable e innecesaria. El estrepitoso fracaso en la elección de los toros, y la fantasía de algunos al ver en Luque a un torero preparado para ese compromiso, propicia el fracaso de la tarde venteña y le pone a los pies de los caballos para toda la temporada.

Como no hay nada más tonto que el ser humano, este genio de la tauromaquia le vuelve a meter en otro lío poniéndolo mano a mano con Miguel Ángel Perera, ni más ni menos que en la Maestranza. Metamos todos estos juegos malabares en la chistera y ya tenemos a Daniel Luque, inmerso en una crisis y un descrédito inimaginable hace sólo unos meses.

Ni el mano a mano tenia sentido, ni el resultado puede extrañar a nadie. Perera, está en un momento mediocre y dubitativo que le hace un torero vulgar y ramplón. Ayer, tuvo dos toros de Fuente Ymbro para abrir la puerta del Príncipe y los dejó ir con las orejas puestas. La destemplanza y el exceso de enganchones ante un toro importante, deja a Perera en el pico más bajo de una carrera que parecía haber superado su irregularidad inicial.