jueves, 8 de abril de 2010

LA DISTANCIA Y EL ENCIMISMO

De la distancia dice el maestro "Antoñete": "Es fundamental, entre otras cosas, para que surja la belleza de la arrancada del toro y la repetición de la embestida".

Fijémonos que dice: para que surja la belleza de la arrancada... es decir, para que se luzca el toro. ¿Cabe mayor generosidad por parte del torero?. Claro que el sacrificio por la exposición del torero tiene su recompensa inmediata: se incrementa también la belleza del espectáculo.

Lo contrario de la distancia en el toreo es el encimismo, del que Marcial Lalanda afirma en su Tauromaquia que: "este toreo encimista es uno de los grandes males de la forma actual de interpretar el toreo", y añade en sus reflexiones, con motivo de la vuelta de Antoñete en los años 80, en medio del encimismo imperante de la época, "Quizás ése ha sido uno de los secretos del éxito de Antoñete, aparte de su gran calidad: muchos espectadores han descubierto la emoción que supone llamar al toro de lejos, darle su distancia, verle venir, aguantarle, darle la salida adecuadamente. Para muchos nuevos aficionados, resultaba, por desgracia, algo insólito".
Ganaderos de lidia