viernes, 19 de marzo de 2010

VALENCIA, OCTAVA DE FERIA
DESVERGÜENZA GENERALIZADA


Carlos Aguilar
Sólo hay un culpable, por encima de tanto sinvergüenza. El presidente de la corrida. Amado, -no sé el apellido, ni voy a perder un minuto en buscarlo- es la representación de la autoridad, o debería serlo. Él, es el que no debe permitir que se lidien toros rechazados por los veterinarios, sin cuajo ni presencia, y con la más descarada sospecha de que el serrucho ha acariciado sus astas. El ínclito Amado, ha flexionado los riñones haciendo reverencias a la verdadera autoridad en la plaza, “los Simones”. Él, sólo es un hilo más, de esta asquerosa marioneta que se mueve al compás de los intereses más mezquinos.

Por otra parte estaban, los toreadores actuantes: Aparicio, Morante y Cayetano, tres toreros totalmente distintos, con un elemento común… se tienen que alinear todos los astros, para que puedan llevar a buen puerto, la única faena que les cabe en sus cabezas.
Toreros de cristal, figuritas de postín, sujetadas con papel de fumar. Sin ninguna base firme en la que apoyarse, sobreviven; de las pinceladas que van dando por los distintos lienzos de la España taurina. Pinceladas que rara vez constituyen una obra, solo retazos, bocetos inacabados que les valen para seguir abusando de la bondad, o ignorancia, del aficionado de turno.

En esta feria de Valencia hay más trafico por la noche en los corrales de la plaza, que en las calles falleras de toda la comunidad. Algún vecino, ha apuntado a la autoridad, la posibilidad de poner semáforos en los aledaños a los corrales, y organizar así, el exceso de camiones que por allí proliferan.
Los “Simones producidos” están llenando de descaro y vergüenza, esta Feria de Fallas, convirtiendola  en serio rival de la semana taurina de Algemesí. Con la notable diferencia, de que en esta localidad, es normal que los novillos estén bien presentados.

Dicen que los gitanos no quieren buenos principios, pero yo... no soy gitano.