domingo, 21 de febrero de 2010

                                                           
MOLES, Y LOS “AMOLESAOS” FRACASAN EN VISTALEGRE


       

                                                                                                 Carlos Aguilar

Los pocos que fuimos a Vistalegre el sábado, cogimos el metro dirección Carabanchel, pensando en Leandro, en el buen sabor que nos dejó en Valdemorillo, en que como no hay mucha novedad y el invierno está pesadito y largo, a lo mejor nos daba un poquito de calor.

Los aficionados a los toros son demasiado listos para que un Moles, un Chenel “amolesao”, o cualquier palmero adyacente, les engañe con montajes sin interés.

Por eso, la plaza parecía un reunión de vecinos. Vistalegre es Madrid, así que de momento, una pobrísima entrada, ¿a qué aficionado, a estas alturas, le interesa Rivera Ordóñez o el Cordobés?

Mucho mejor estuvo Jesulín, por que no fue.

En invierno, en Madrid va a los toros el auténtico aficionado, los de la foto, la brillantina, y el famoseo, aquí no funciona. Para ir a los toros en invierno, aunque la plaza sea cubierta, hay que tener afición.

Leandro dejó una impresión parecida a la que nos dejó en Valdemorillo; buenas formas, muy torero, pero sin rematar. Debe afianzarse con la espada o cuando deje de ser sorpresa, le pasará factura.

Los de Algarra, feos, descastados y flojos. El segundo, sangrando por el pitón al perder la vaina... si no perdió algo más antes.

Subirá la entrada los días fuertes, fin de semana siguiente, pero me temo que este engendro “molesino”, no va a funcionar, a no ser, que se tenga en cuenta que los montajes circenses, sólo funcionan en Navidad.